sábado, 12 de marzo de 2011

Humillacion y resultado

         Humillación y resultado      
                                               2 CRÓNICAS 7:13-16
                                                                                       
La humanidad continúa en su búsqueda incesante por luz. Los científicos han
desencadenado fuerzas que ellos mismos ya no pueden controlar. Las naciones están
usando estas fuerzas para destruirse unas a otras. Nunca antes la humanidad se ha
sentido tan insegura. Los seres humanos comienzan a darse cuenta que la sabiduría
humana es insuficiente para resolver los problemas del mundo.
Muchos se están volviendo a la oración con la esperanza de que algún poder superior
pueda venir en su ayuda. Este poder superior es Dios, y el medio de comunicación con
él es la oración, junto con su hermana melliza, el estudio de la Biblia. La oración es el
más elevado ejercicio espiritual del alma.
Las Sagradas Escrituras nos animan a orar. Jesús dijo: LUCAS 18:1.
La comunicación con Dios, por lo tanto, es nuestro deber y privilegio. Los hombres de
oración siempre han sido hombres de poder, porque la oración une al ser humano con
el poder divino.
Uno no puede estudiar la vida de Cristo sin notar que él consideró la oración como una
poderosa arma que lo habilitó para triunfar sobre cada tentación. El sabía cuán
importante era la comunicación con su Padre. La Biblia menciona acerca de él lo
siguiente, como un ejemplo típico de su vida de oración: MATEO 14:23.
Si él el Hijo de Dios, el único ser perfecto que jamás vivió en esta tierra, encontró que la
oración era una necesidad, cuánto más lo necesitan hoy nuestras vidas desordenadas
y resquebrajadas por el pecado.
La oración es un poderoso dínamo espiritual que es capaz de alumbrar los lugares
oscuros de nuestra vida. Aunque está disponible para todos, debemos conectarnos
Individualmente con ella antes de que pueda ser de alguna utilidad. ¡Cuán triste es ver
II                                                                                 que muchos viven en la oscuridad cuando podrían estar viviendo en la luz! 2 CRÓNICAS
7:14,15.
La Biblia está llena de testimonios de personas cuyas oraciones han sido contestadas.
Pero note que en las palabras inspiradas que acabamos de leer Dios cumple sus
promesas bajo ciertas condiciones: 2 CRÓNICAS 7:14,15.
El rey David hizo bien claro este punto cuando dijo: SALMOS 66:18.El aliento del alma 2
Cuando persistimos en el pecado, nuestras peticiones a Dios son vanas. Debemos
estar dispuestos a ponernos en armonía con sus mandatos. PROVERBIOS 28:9.
Al apartarnos del mal y elegir alinear nuestra vida y voluntad con la de Dios, es como
llegamos a tener una relación dinámica con Dios. La oración juega un papel importante
en el establecimiento de esta relación, como ocurrió con el publicano de la parábola de
Jesús. Es más, nuestra oración debe ser la misma de él: Lucas 18:13.
Y así como el publicano recibió la justificación por la fe en Cristo, de la misma manera
cada pecador arrepentido debe hablar con Dios en oración.
Otra cosa que debemos recordar, aunque parezca elemental, es que debemos pedir
para recibir. MATEO 7:7,8.
Debemos recordar que Dios nunca fuerza ninguna de sus bendiciones sobre nosotros..
Son dadas en forma gratuita y abundante a aquellos que humildemente vienen a él se
lo piden. MATEO 21:22
No solamente debemos pedir, sino que debemos creer que Dios concederá lo que le
pedimos de acuerdo a su sabiduría y conocimiento de nuestra necesidad, y que su
voluntad es lo mejor para nosotros, tal como leemos en JUAN 5:14,15.
El mundo está lleno de gente miserable que han tratado de vivir sin Dios y que no han
rogado por fuerza y poder para ganar la victoria. Es imposible para un individuo vivir
exitosa y completamente la vida sin Dios y sin comunicarse con él.
III                                                                                 Ilustración : Antes de dejar Springfield y dirigirse hacia Washington para su
inauguración como presidente, Abraham Lincoln dijo estas palabras de despedida a
sus más allegados amigos: "Ahora me voy, no sabiendo cuándo o si voy a regresar o
no. Con una tarea ante mí mayor que la que descansó sobre Washington, sin la
asistencia del Ser Supremo que siempre lo atendió a él, no podré tener éxito; con esa
asistencia, no podré fallar".
La oración debe provenir del corazón. Debe ser personal, y no leída de algún libro. Orar
es hablar con Dios como con un amigo --es derramar el alma a Dios, quien con su oído
compasivo escucha y atiende los ruegos de sus hijos. La razón por la cual muchas de
las llamadas oraciones no reciben respuesta es porque son repetidas, dichas, o leídas,
pero no oradas.
Alguien con mucha razón ha declarado: "La oración para que sea real, debe provenir
desde lo más profundo e íntimo de nuestra alma hasta los oídos de Uno a quien
reconocemos como nuestro Padre celestial".
Otra condición para que las oraciones sean contestadas, es la actitud de parte del
adorador, de estar dispuesto a obedecer las instrucciones que están establecidas en laEl aliento del alma 3
Palabra de Dios. A menos que estemos dispuestos a seguir en los pasos de Jesús y
vivir en conformidad con su voluntad, no debemos esperar respuesta a nuestras
oraciones. La Biblia dice: 1 JUAN 3:21,22.
Con frecuencia hay personas que viven vidas poco saludables, gente que, por ejemplo,
introducen en sus cuerpos cosas nocivas, y quedan perplejos cuando Dios no contesta
sus oraciones y ruegos desesperados por saneamiento y buena salud. ¿Cómo pueden
esperar ser sanados si persisten en hábitos que causan la enfermedad; o cómo puede
alguien que vive en forma contraria a la voluntad expresada por Dios, esperar que Dios
intervenga en un problema que es el resultado de la elección equivocada de esa
persona a sabiendas? La voluntad de Dios está claramente expresada en sus
IV                                                                                             promesas, en su ley, y en su Palabra (Ver Romanos 2:18; Salmos 40:8).
La Biblia registra la experiencia de los discípulos cuando estuvieron pescando toda la
noche sin sacar un pez (Lucas 5). Entonces Jesús le dijo a Simón: LUCAS 5:4.
Y mientras Simón comenzaba a remar mar adentro, dijo: LUCAS 5:5. Y así, por fe echó
la red. Podemos leer los resultados en el VERS. 6. Necesitaron más ayuda para cargar
con todos los peces.
La vida es exactamente como esto. Cuando obedecemos el mandato de Jesús, la vida
llega a ser una experiencia maravillosa. Cuando estamos dispuestos a decir: "en tu
nombre echaré la red porque tú lo has dicho", cosas maravillosas comienzan a
suceder.
Debemos orar para que la voluntad de Dios sea revelada en nosotros. Nosotros no
somos suficientemente sabios para saber cómo deberíamos orar. Muchos de los
problemas en la vida ocurren porque deseamos que las cosas sean hechas como
nosotros queremos. Es tiempo que dejemos que el Señor obre su voluntad en nuestros
corazones. Orar "sea hecha tu voluntad" es colocarnos completamente a disposición de
Dios. Es colocar nuestras vidas en sus manos y depender enteramente de él, no
solamente por dirección para saber cuál es su voluntad, sino también que nos capacite
con su gracia para hacer voluntad.
Ahora quiero presentarles cinco cosas que la oración no es:
• La oración no es un cheque en blanco en el cual aparece la firma de Dios,
garantizándonos cualquier cosa que queramos.
• La oración no es una patita de conejo u otro talismán para librarnos del peligro u
otros infortunios.
• La oración no es un asiento ejecutable, reservado para emergencias extremas.
Dios no escucha las oraciones presuntuosas, la clase de oración que presume
que la misericordia de Dios pasará por alto el mal en nuestro favor, aunque
V                                                                                          despreciemos sus instrucciones. El aliento del alma 4
• La comunicación con Dios no es una carta a Santa Claus. No es simplemente un
medio para obtener cosas, tal práctica sería una perversión de la oración por
motivos egoístas.
• La verdadera oración nunca es un intento para cambiar la mente de Dios. Dios
no necesita cambiar. Nosotros somos los que necesitamos cambiar.
¡Pero gracias a Dios porque podemos tener la seguridad de que la verdadera oración
siempre es contestada! Debemos tener presente que:
"En cada mandamiento y en cada promesa de la Palabra de Dios se halla
poder, la vida misma de Dios, por medio de los cuales pueden cumplirse
el mandamiento y la promesa".--PVGM 20
Ahora hay ciertas cosas por las cuales debiéramos orar:
• Debemos orar por el perdón de nuestros pecados. En la oración modelo que
Jesús enseñó a sus discípulos una de las peticiones es "perdona nuestras
deudas" (Mateo 6:12). Una confesión sincera trae perdón. 1 JUAN 1:9.
• Debemos orar para que Dios aumente nuestra fe (ver Marcos 9:24)
• Y para poder conocer y entender la Palabra de Dios y su voluntad, debemos
pedir por sabiduría. SANTIAGO 1:5.
• Debemos orar por el Espíritu Santo y los dones del Espíritu que Dios ha
prometido (ver Mateo 7:11).
• Debemos orar también por los enfermos, y por aquellos que están enfermos en
sus pecados. SANTIAGO 5:15.
• Debemos orar por la terminación de la obra. Mateo 6:10
Así que, básicamente, orar es expresar el deseo de nuestro corazón a Dios, teniendo
una actitud de sumisión a la voluntad de Dios y cooperando con él para el cumplimiento
de sus propósitos.
VI                                                                                                                                                            ILUSTRACION: Una niñita un día le dijo a su mamá:
"Mami, he estado orando todo el día para que Dios no permita que ningún
pajarito caiga en la trampa de cazar pájaros que mi hermano hizo, y yo se que
Dios ha oído mis oraciones".
"¿Cómo sabes que Dios contestará tus oraciones?"
"Oh, porque yo hice pedazos la trampa de cazar pájaros", respondió la niña.
El viejo adagio "Dios ayuda a los que se ayudan" es muy cierto. Dios nunca va a
premiar la pereza santificada.
CONCLUSIÓN
Sí, la oración es una necesidad. En tiempos de gran necesidad, como los que vivimos
en la perversa sociedad actual, cuando las presiones externas hacia el mal requieren
una fortaleza interna, debemos levantar nuestros ojos y corazones a Dios en oración El aliento del alma 5
pidiendo su fortaleza para obtener la victoria y la paz. La vida es frágil. Debe ser
manejada con oración.
El ruego de Cristo a cada uno de nosotros es: MATEO 11:28-30.
He aquí otra preciosa promesa: JEREMÍAS 29:12,13.
El Señor está esperando escuchar nuestras peticiones y agradecimientos de lo
profundo de nuestros corazones. Al ir a él con toda certeza, recibiremos de sus
abundantes riquezas todo lo que necesitamos, y "mucho más abundantemente de lo
que pedimos o entendemos" (Efesios 3:20).
"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia
y hallar gracia para el oportuno socorro".--Hebreos 4:16

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